Indagar sobre los intereses de los adolescentes: conocer sobre sus costumbres, sus cantantes favoritos, sus gustos y preferencias puede favorecer el momento de negociación o acuerdos con los alumnos.
Escuchar a los alumnos/as: el docente como todo adulto se caracteriza por aconsejar porque la experiencia le indica cuál sería la mejor manera de actuar frente a una situación determinada. Pero antes de aconsejar es muy importante: escuchar, contextualizar (Pensar que no viven en la época en que nosotros fuimos jovenes), entender y luego opinar tratando de aconsejar, justificando siempre la elección con un por ejemplo: "Si yo estaría en tu lugar..." "Si a mi me tocaría estar allí..."
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